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10 meses de prisión efectiva tras ser condenada 2 veces por no respetar el confinamiento

El confinamiento “impuesto” por el Gobierno Central no es un juego ni una gymkana para ver quien se lo salta de una manera más divertida. Es para evitar que se propague una pandemia que azota a nuestra sociedad y al mundo entero. Y para evitar esa propagación se dictan sentencias como la siguiente:

10 meses de prisión efectiva tras ser condenada 2 veces por no respetar el confinamiento:

Samara, de 29 años, vecina de Santa Cruz de La Laguna, Tenerife, ya tiene muy claro dónde va a pasar los próximos 9 meses: en prisión.

Así lo dictó el magistrado titular del Juzgado de Instrucción 1 de San Cristóbal de La Laguna, isla de Tenerife, César Romero Pamparacuatro, el pasado 16 de abril.

Es la segunda sentencia condenatoria por el mismo motivo en menos de 15 días. 

La joven, que se contagió, padeció y superó el COVID-19, según figura en el informe clínico de alta del Hospital Universitario de Canarias, que tiene fecha de 8 de abril, es reincidente del delito de desobediencia a la autoridad, del 556.1 del Código Penal, con la agravante por tal motivo.

Más en concreto: por no respetar la orden de confinamiento impuesto por el Decreto 463/2020 de 14 de marzo, para hacer frente a la pandemia.

PRIMERA SENTENCIA

El pasado 7 de abril había sido condenada a la pena de 4 meses de prisión por la magistrada Ana Serrano-Jover, del Juzgado de Instrucción 4 de la misma localidad, por un delito de desobediencia grave.

Fue interceptada paseando tranquilamente, a las 7 de la mañana, el 4 de abril, por el Paseo Espronceda de Santa Cruz de Tenerife, “sin motivo ni justificación alguna”.

La condena no se hizo efectiva entonces al no tener antecedentes penales.

Once días antes, el 24 de marzo, ya había sido multada por el mismo motivo. 

El cumplimiento de la primera sentencia, por lo tanto, quedó en suspenso durante dos años, condicionado a que no volviera a saltarse el confinamiento y a que permaneciera en su domicilio de La Cuesta, núcleo poblacional de La Laguna.

Sin embargo, Samara no lo pudo resistir.

Y volvió a salir el 15 de abril.

SEGUNDA SENTENCIA 

“La acusada, pese a las advertencias, denuncias y condenas anteriores, siendo perfectamente conocedora de la obligación que como todo ciudadano español tenía de permanecer confinado en su domicilio, sobre las 15 : 30 horas del día 15 de abril de 2020 salió de su casa encontrándola los Agentes del Cuerpo Nacional de Policía en la esquina trasera de la C/. Narciso de Vera sin dar justificación alguna de su salida a la vía pública“, dice esta segunda sentencia.

El magistrado Romero Pamparacuatro escribe en su fallo que Samara “ha demostrado una actitud obstinada, persistente y deliberadamente rebelde a las vitales órdenes emanadas del Gobierno de la Nación ante una crisis sanitaria de primer orden”. 

Su conducta solo se puede interpretar en un demostrado desprecio absoluto a la salud pública en general y en particular de sus más cercanos conciudadanos que con ella conviven en su barrio y ciudad”, añade el  magistrado.

Ni los vecinos ni los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tienen la obligación de soportar el peligro a la salud y la vida de las personas que representa Samara, con su “ya demostrada reincidencia en la desobediencia y falta de voluntad” de cumplir con lo establecido.

En consecuencia, la condenó a cumplir en prisión las dos condenas.

La primera, de 4 meses, impuesta por su compañera, y la suya, de seis meses de cárcel, por los mismos motivos.

“No ha lugar a la suspensión de la pena de prisión impuesta en esta sentencia y que ha sido solicitada por la condenada, ordenando su inmediato ingreso en el centro penitenciario correspondiente para su cumplimiento”, concluye Romero en su sentencia Pamparacuatro. 

Un aviso para navegantes, en toda regla.